miércoles, 15 de abril de 2020

Falta de hábito lector

Falta de hábito lector



Falta de hábito lector


“El hábito lector es simple y llanamente, la costumbre de leer por placer, y no solo textos académicos sino recreativos, que estimulen el intelecto y sean agradables y provechosos para quien lo lee”. Ruggiero (1990), pero lamentablemente en nuestra sociedad no hay hábito por la lectura. Nos preguntamos ¿por qué  los estudiantes  no tienen hábito lector?, quizás se deba a diversos factores relacionados con  el medio familiar,  la escuela y  el avance tecnológico.
 El hogar constituye   el primer lugar donde  el niño aprende y los padres deben enseñan a través del ejemplo. Ellos son los encargados de incentivar el gusto por la lectura  ya que si el  niño ve leer en su hogar, él  también querrá  imitarlos, por lo que se recomienda que los padres deben leer junto con sus hijos.
El fomento de la lectura en la educación inicial y  primaria es esencial  en el  proceso de enseñanza aprendizaje, a través de ella el niño va adquiriendo  conocimiento por ende va escribir sin fallas ortográficas, va a desarrollar su imaginación, creatividad, etc. Si el niño  no ha adquirido estos  hábitos, al ingresar al nivel secundario tendrá una serie de dificultades.
El avance tecnológico ha producido diversos efectos, algunos positivos y otros negativos. Hoy en día se encuentra la información  con más facilidad que antes, pero muchos de los jóvenes no tienen la capacidad aún de poder discernir entre lo bueno y lo malo. En el caso de que se les encargue  leer alguna obra, ellos generalmente lo que hacen es ver algún video o copiar y pegar alguno trabajo de la web, no realizan el proceso de leer toda la obra ya sea  en digital o en físico.
La lectura es imprescindible en nuestra vida, estimula la imaginación, amplia el vocabulario, incrementa nuestros conocimientos, conocemos otras realidades, frena el deterioro cognitivo, siempre te acompaña y hace que no te sientas solo. “La lectura de un buen libro es el diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta” (André Maurois)

domingo, 3 de noviembre de 2019

Falta de hábito lector



Falta de hábito lector


“El hábito lector es simple y llanamente, la costumbre de leer por placer, y no solo textos académicos sino recreativos, que estimulen el intelecto y sean agradables y provechosos para quien lo lee”. Ruggiero (1990), pero lamentablemente en nuestra sociedad no hay hábito por la lectura. Nos preguntamos ¿por qué  los estudiantes  no tienen hábito lector?, quizás se deba a diversos factores relacionados con  el medio familiar,  la escuela y  el avance tecnológico.
 El hogar constituye   el primer lugar donde  el niño aprende y los padres deben enseñan a través del ejemplo. Ellos son los encargados de incentivar el gusto por la lectura  ya que si el  niño ve leer en su hogar, él  también querrá  imitarlos, por lo que se recomienda que los padres deben leer junto con sus hijos.
El fomento de la lectura en la educación inicial y  primaria es esencial  en el  proceso de enseñanza aprendizaje, a través de ella el niño va adquiriendo  conocimiento por ende va escribir sin fallas ortográficas, va a desarrollar su imaginación, creatividad, etc. Si el niño  no ha adquirido estos  hábitos, al ingresar al nivel secundario tendrá una serie de dificultades.
El avance tecnológico ha producido diversos efectos, algunos positivos y otros negativos. Hoy en día se encuentra la información  con más facilidad que antes, pero muchos de los jóvenes no tienen la capacidad aún de poder discernir entre lo bueno y lo malo. En el caso de que se les encargue  leer alguna obra, ellos generalmente lo que hacen es ver algún video o copiar y pegar alguno trabajo de la web, no realizan el proceso de leer toda la obra ya sea  en digital o en físico.
La lectura es imprescindible en nuestra vida, estimula la imaginación, amplia el vocabulario, incrementa nuestros conocimientos, conocemos otras realidades, frena el deterioro cognitivo, siempre te acompaña y hace que no te sientas solo. “La lectura de un buen libro es el diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta” (André Maurois)